La palabra agria

el blog de un tipo que escribió mucho tiempo solo

6/02/09

Los sentimientos puestos a trabajar

extraído de Paulo Virno, Virtuosismo y revolución


- Ambivalencia del desencanto

Los sentimientos puestos a trabajar

¿Cuáles son los requisitos principales exigidos a los trabajadores dependientes hoy en día? Las comprobaciones empíricas coinciden en la respuesta: disposición a la movilidad, capacidad de mantenerse al paso de las reconversiones más bruscas, adaptabilidad desvinculada de cualquier interdependencia, ductilidad en el cambio de un conjunto de reglas a otro, predisposición a una interacción lingüística tan banalizada como omnilateral, un cierto control de los flujos de información, la costumbre de manejarse entre ilimitadas posibilidades alternativas.
Ahora bien, estos requisitos no son tanto fruto del disciplinamiento industrial, como el resultado de una socialización que tiene su baricentro fuera del trabajo, una socialización subrayada por la mutación repentina de usos y costumbres, por la recepción de los medios de comunicación, por la indescifrable ars combinatoria que en las metrópolis entrelaza secuelas de ocasiones fugaces. Se puede lanzar con sobriedad la hipótesis de que la «profesionalidad», de hecho exigida y ofrecida, consiste a fin de cuentas en dotes adquiridas durante una prolongada permanencia en un estadio prelaboral o precario. El retraso del hecho de plegarse a un papel definido, que ha sido un rasgo típico de los movimientos juveniles de las últimas décadas, se convierte en la más destacada de las cualidades profesionales. A la espera de un trabajo, se desarrollan esos talentos genéricamente sociales y ese hábito de no adquirir hábitos duraderos, que harán más tarde las veces, una vez encontrado empleo, de auténticos «instrumentos de trabajo».
Hay aquí un doble pasaje. Por un lado, el proceso de socialización, es decir los intereses de la red de relaciones mediante la cual se adquiere experiencia del mundo y de sí, aparece como independiente de la producción directa, de los ritos de iniciación de la fábrica y la oficina. pero, por otro, la innovación continuada de la organización de trabajosubsume el conjunto de inclinaciones, actitudes, sentimientos, vicios y virtudes, madurados en la socialización extralaboral. La permanente mutabilidad de las formas de vida hace su entrada en las «obligaciones del trabajador». La adaptación al cambio ininterrumpido y sin telos, los reflejos probados por la cadena de conmociones perceptivas, un fuerte sentido de la contingencia y de la aleatoriedad, una mentalidad no determinista, el adiestramiento metropolitano para atravesar cuadrivios de diferentes oportunidades, todo esto se eleva al rango de auténtica fuerza productiva.(...)

2/02/09

Aprendiendo de Los Angeles (¿qué cosa?)


El documental de Rayner Banham que halaga la estructura urbana de Los Angeles no casualmente coincide con el año de edición de Aprendiendo de Las Vegas de Robert Venturi y asociados.
Banham proviene de Londres, ese origen y la ley del contraste son lo primero que explica su fascinación. Si hubiera nacido en Los Angeles, compartiría con tantos otros la fascinación por la densidad europea.
Jean Nouvel, en "Los Objetos Singulares", libro de disquisiciones junto a Jean Baudrillard, también dice admirar las ciudades americanas por su ausencia de preocupación por el significado de la historia del arte. Esto sólo puede ocurrirle a alguien proveniente de un ámbito saturado de referencias históricas con significados altamente coagulados.

Las ciudades americanas (y me refiero a todo el continente) tienen esa extraña virtud de poseer enorme número de construcciones sin ánimo de estética, construcciones hechas para lo que están hechas, o digamos, puramente funcionales (lejos del funcionalismo, que viene a ser una exaltación simbólica y formal de las funciones que cumple un edificio).

Robert Venturi en cambio es un americano, y si leemos su libro anterior a Aprendiendo de Las Vegas, que es Complejidad y Contradicción en la Arquitectura, encontraremos justamente esta fascinación opuesta por la arquitectura histórica europea.
Sólo que él se atreve a pronunciar esta admiración en un momento histórico en que la estética austera de la arquitectura moderna reinaba y crecía, a pesar de cierto hastío, vivido sobre todo por los usuarios de los grandes bloques de viviendas colectivas pensadas a modo de gigantescas cajoneras de gente.
Pero en su libro sobre Las Vegas, Venturi despliega su aceptación de los lenguajes simbólicos de esa ciudad como la punta o la vanguardia de lo que es una nueva estética de las ciudades contemporáneas, hechas para el automóvil y para comunicar (si nos empeñamos en llamar comunicación a la publicidad) y por lo tanto de una nueva arquitectura que venía a ser la que él estaba haciendo y que tenía que justificar de alguna manera teórica.
En mi opinión Las Vegas, a pesar de que productivamente es todo sector terciario (servicios y entretenimiento) lo que la constituiría en la ciudad paradigmática de la era post-industrial (o la era en que las industrias son trasladadas al Tercer Mundo) no es un caso completo de ciudad contemporánea, porque carece de los otros sustratos históricos a los que, en el resto de las ciudades del mundo, ha de superponerse la nueva cultura del espectáculo.
Las Vegas es una anomalía respecto al común de las ciudades, justamente porque sólo está dedicada al espectáculo. Es apenas un poco más ciudad que Disneylandia.
Venturi recupera primero el simbolismo arquitectónico europeo que la arquitectura moderna dejó de lado, para luego aplicar el análisis simbólico a su cultura contemporánea, muy a tono con la propuestas de arte Pop que volcaron su interés hacia la producción de la cultura de masas con el fin de re definir criterios estéticos.
La coincidencia temporal entre la formulación de ambos manifiestos de admiración teórica por los paradigmas urbanos norteamericanos no me resulta casual ni inocente, e imagino que la mano entre bambalinas es la misma de siempre.

Prologo de 1977 de Scully:
"No hay manera de separar forma de significado; una no puede existir sin el otro (...) En este sentido, la labor y la experiencia de la arquitectura, como en toda arte, son siempre actos histórico-críticos que implican lo que el arquitecto y el contemplador han aprendido a distinguir y a converir en imagen a través de su propia relación con la vida y con las cosas. De ello se sigue, por tanto, que la fuerza y el valor de nuestro contacto con el arte dependerán de la calidad de nuestro conocimiento histórico. Y resulta evidente que conocimiento, en vez de aprendizaje, es la palabra que aquí ha de ser empleada. Una vez más, como en la ocasión en que patrocinó la exposición de la que se derivó The International Style de Hitchcock y Johnson en 1923, el Museo de Arte Moderno inició algo importante cuando repaldó este libro."

En el documental Banham dice dos cosas sobre las que quisiera pensar, la primera es:
"No importa la forma de una ciudad mientras esta funcione, ¿Los Angeles funciona?, ¿y qué me dices de la polución...? Conozco muchas ciudades más contaminadas que Los Angeles"
Primero haré notar que el "analisis funcional" de Banham no va más allá de ahí. Lo cuál me parece poco.
¿Para quién funciona? ¿Cuál es el criterio?. Todo muy laxo y romántico.
Creo que todas las ciudades funcionan. Funcionan peor o mejor, pero funcionan, sobre todo si han llegado a ser grandes. La única ciudad que no funciona es la ciudad fantasma, que ha dejado de servir a sus habitantes, y por eso se ha quedado sin.
Para los que hemos tenido la suerte de vivir muchos años en ciudades americanas, latino-americanas en este caso, creo que la forma si nos importa, desde el momento en que podemos llegar a conocer ciudades que tienen más forma que una simple y rapaz subdivisión de un terreno en lotes y calles.
Esto nos lleva a preguntarnos qué es eso de la "forma" de una ciudad.
Aquí una vez más tengo que estar en desacuerdo con Banham porque pienso que todas las ciudades tienen su "forma". Creo que él se refiere a una forma homogénea, a una predominancia en los estilos de las construcciones, y en el carácter de los espacios urbanos.
Nuestras ciudades americanas son todas parecidas, y al mismo tiempo, todas tienen lugares especiales que las distinguen entre sí. Tienen una forma heterogénea, digamos, sus construcciones adhieren indiscriminadamente a cualquier estilo sin importar lo más mínimo el estilo de su entorno... porque la noción de entorno o contexto no existe en términos de cómo son las construcciones contiguas.
Las construcciones intentan expresar antes la individualidad que cualquier pertenencia, eso cuando pretende expresarse algo con ellas, ya que como dije, más allá de las viviendas, abundan las construcciones puramente funcionales cuya única preocupación es cubrir y cerrar una determinada superficie para un uso determinado.
Banham por otro lado remarca la ausencia de arquitectura pública como otra característica, o más bien de "buena" arquitectura publica. Por suerte esa característica no es extrapolable a cualquier ciudad americana, muchas de las cuáles deben todo encanto justamente a alguno de sus monumentos.
Como característica singular es destacable, si bien lo considero un factor indiscutiblemente negativo. Que haya buena arquitectura pública nunca va a impedir que haya buena arquitectura privada, sino que más bien puede llegar a elevar los estándares estéticos.
Pero claro, estamos hablando de una de las mecas del neo liberalismo contemporáneo, no se podía esperar otra cosa en este aspecto que una nula expresión de lo público.
La otra idea que más me interesó está cerca del final, en la que dice que las grandes ciudades son las que prestan al hombre (o a la hombra) los medios para imponer su estética y su visión del mundo al resto del mundo, y por eso es que los artistas tienen la necesidad de confluir a las grandes ciudades cuando sienten que su mensaje debe trascender.
Era muy difícil propagar nuestra visión desde algún rincón recóndito, pero con internet ya no tanto. Sin embargo, la fuerza gravitatoria de las grandes ciudades en innegable.
Si uno quiere ser alguien, tiene que ser alguien en una ciudad principal del nuevo sistema mundial de ciudades, que son cabezas de regiones que no suelen tener los mismos límites que observamos en los mapas geográficos.
Este cada vez más acentuado mundo de ciudades estrella que se impone es el que fomenta las políticas de marketing de ciudades en el que la arquitectura icónica juega un papel principal.

Banham adora Los Angeles

Gentileza del arquitecto Candia, este video en el que Reyner Banham nos cuenta (en inglés), por qué le parece fantástica la Los Angeles de 1972.
Lo mejor la guía-cassette, que hoy podría hacerse en mp3 para cualquier ciudad.

27/01/09

Make it rain

17/01/09

justo a tiempo

Lo logré.
Migré los contenidos específicos (bueno, más o menos específicos) de este blog hacia ARQUISICIONES y a ESCRIBANCIAS.
Configurando el aspecto de éste último me encontré con las ocpiones de importación-exportación de blogs, y todo marchó rápido y sobre ruedas. Tengamos en cuenta que los tres blogs son de Blogger, no sé cómo funciona la migración con otros sitios.
Mi alegría fue grande, y sólo pueden comprenderla los blogueros más compulsivos e inútiles en materia de Htmls y demás verduras.
¿Cómo puede ser que no lo haya visto antes?
Porque es una función nueva.
Ah.
Porque me da fiaca, y además pereza, y porque aquí lo explican mejor, los remito a Vagabundia donde lidian con todas estas cuestiones de la manera más didáctica.
Que les sea de provecho.

12/01/09

esperando el juicio

Delirio de mundo.
La Fe carcomiendo la Razón.
De a poco se pierde la fuerza demostrativa de los argumentos científicos sobre los legos. Nada de lo que es llamado “evidencia” científica, tiene efecto de evidencia para el que cree en otra cosa.
Los humanos son esos seres adictos a la magia.
Todo el mundo moderno circundante es evidencia de la efectividad de la ciencia, pero esa efectividad parece no alimentar algún rincón de las almas que busca el confort de una explicación “espiritual”.
El anhelo de un relato que dé sentido a la experiencia de la vida. Cuánto más dolorosa o precaria esta vida, más fuerte ese anhelo de explicación.
¿porqué estamos sufriendo así?
Son los designios, debe haber una recompensa, y si el mundo que me circunda no la presenta, debe haber otro mundo. Esta rudimentaria necesidad de presumir la existencia de la Justicia en alguna parte, aún con todas las variantes individuales del significado que se le atribuye a esa Justicia.
El humano tiende a rechazar un mundo que no abarque la realización de la justicia.
¿por qué?
Porque así es educado.
¿para qué?
Si la justicia es una creación del Divino, no es obra humana. Si no es obra humana, no nos corresponde hacerla, sino esperarla. Es una interpretación tendenciosa, pero no menos cierta.
¿Quiénes son los que tradicionalmente se han encargado de educar al humano bajo los conceptos de la creación divina? ¿No han estado siempre por la labor del mantenimiento del estado de las cosas?
La aceptación de la injusticia como parte necesaria de una Justicia futura, garantizada por la Fe, es una necesidad estructural de un sistema de explotación de la mayoría.

22/12/08

Inaugurado

Abro las puertas a mi nuevo blog donde trataré asuntos exclusivamente arquitectónicos:
ARQUISICIONES
Por ahora no sé cómo migrar posts de un blog a otro, si no migraría todos los posts relacionados que por ahora permanecen en La Palabra Agria.
Espero sus arquivisitas.

21/12/08

Arte = exceso intersticial temporalmente inconsumible

Con mucha grandeza por mi parte voy a desarrollarles la fórmula del arte contemporáneo, que espero les rinda frutos.

El arte es un exceso inconsumible.
Hasta que el Gran Organismo lo consume.
Exceso es una obsesión. Exceso de multiplicar exponencialmente una ocurrencia mínima. Para todo lo demás está el consumo.
Nuevos objetos que agregar al Organismo Omnívoro.
Por eso camino sobre la línea. O porque camino sobre la línea veo qué es lo que la línea separa.
Es tan fácil como multiplicar un desecho por sí mismo las veces que sean necesarias; todas las veces posibles.
Generar algo inconsumible, pero a la vez excesivo, es una gran hazaña.
De hacerlo consumible, de digerirlo, ya se encarga el Gran Organismo Omnívoro, por su naturaleza voraz, lo inconsumible es su plato preferido.
Qué simple que es el mundo.
Tan lleno de intersticios.
Un intersticio es un espacio infinito, como el que existe entre dos números, o entre dos átomos. Infinito o infinitamente divisible, es lo mismo.
En ese espacio infinito habitan cosas infinitas, infinita cantidad de cosas sin nombre.
Fotos de mugres por ejemplo, esa exposición de 800 fotos de mugres es una obra de arte.
Esa es la línea que separa la nada de las cosas. La nada es interna, intersticial al mundo, y no externa o perimetral. La línea bordea cada cosa separada de las otras por abismos.
Nuestra realidad es digital, da saltos cuantitativos de una cosa a otra, dejando infinito espacio entre ellas.
Lo Inconsumible es lo más parecido a lo Exótico que tenemos. Es lo único que tienta a la bestia omnívora. Démosle de comer sus propias heces que hace desaparecer por el inodoro.
Todo el mundo ha sido descubierto y explorado, no queda nada más allá de las fronteras. La frontera está de ahora en más, en el intersticio.
El tejido primermundista de las cosas es mucho más compacto.
Es más fácil ver el intersticio en el llamado tercer mundo.
Ahí predomina, conforme nos adentramos en la precariedad.
Una vez encontrado se habita para siempre ese espacio mental.

20/12/08

NOVEDADES

Este blog está a punto de congelarse.
¿nunca les ha sucedido entrar a un blog para leer un post sobre un tema específico, y después de leer el primer post, que puede haber resultado satisfactorio, encontrar posts que hablan de cosas que no tienen ninguna relación con lo anterior... ? es algo decepcionante.
Al entrar a este blog debe suceder eso a menudo.
Esto es un caos de temáticas y estilos, y estoy cansado de eso.
Entonces, debido al excesivo eclecticismo temático de este blog, me siento en la obligación de subdividirlo.
Estoy pensando en la estrategia menos dolorosa para conseguir separar los posts...
En principio voy a dejar funcionando este tal y como está, y conforme vayan tomando forma mis blogs más específicos, llegará el día en que pueda prescindir de todo lo contenido aquí.
Los posts de este blog serán usados como referencia en los posteos más específicos que aparezcan en mis otros blogs.
De momento tengo pensado tener uno específico sobre arquitectura, otro para mis creaciones y especulaciones literarias, y otro para los dibujos e imágenes.
Como en realidad estoy seguro de que hay cosas que no van a tener un perfil tan claro y delimitado, La Palabra Agria seguirá siendo el contenedor de los seres híbridos.
En realidad, no estoy muy seguro de que todo esto vaya a funcionar, pero tal y como están las cosas ahora, me siento paralizado por la falta de especificidad de este blog, (o de mi vida).
En realidad me gustaría independizarme de todos estos contenidos, empezar de cero.
Todavía espero hacer mejores cosas que las que hice hasta ahora.

22/11/08

jubilación anticipada

Pronto, en X años, caeremos fuera de la juventud, de la edad enaltecida por nuestra civilización. Los signos de decrepitud asoman tímidamente.

Ahora entramos en una edad considerada cenital en nuestra cultura circundante:

treinta años, jóvenes, pero no tan tontos.

Unos pocos años quedan antes del inicio de la debacle.

No siempre fue así.

No siempre se tuvo a lo joven y a lo terso, como la cima de la vida.

Sería recomendable adoptar algunas otras valoraciones antes de verse envuelto en el sentimiento de la decadencia.

Voy a decir algo muy tonto, obvio y pacificador, y es que cada edad tiene su parte buena.

Hace tiempo que tengo prevista la vejez, y para entonces quiero estar lúcido y creativo, cada vez más creativo, cada vez más seguro de mi estilo y de mi aporte.

Prefiero vivir como un jubilado ahora, que lo puedo disfrutar, y pasar a la actividad cuando la decadencia física me obligue cada vez más al disfrute y al ejercicio de lo mental.

El colmo de la perversión de nuestra civilización es que haya que usar la niñez para aprender encerrado en un aula.

Es sólo el inicio de la cadena de absurdos.

Es la única manera de meter a la gente a trabajar en fábricas y oficinas cuando viven el esplendor de su desarrollo físico.

Es como atar el pequeño elefante a una estaca, ese que una vez que crece ya ha resignado la idea de libertad, y no escapa aunque esté atado a una silla.

Todo el trabajo tedioso y burocrático lo emprenderíamos gustosos a partir de los 60 años, cuando ya nos hubiéramos hartado de viajar, leer, fornicar y dormir hasta las 10.

Agradecidos de estar resguardados, con aire acondicionado, y algo para hacer.

Pero no, nuestra civilización supuestamente racional, concibe a los mayores de 60 años como una carga, un desecho social.

Un enorme esfuerzo está puesto en domar los cuerpos gobernados por los flujos de hormonas, someter los espíritus inquietos a disciplinas y repeticiones, coartar las inquietudes con tareas vulgares, ridículas, burocráticas, administrativas, inútiles y objetualizantes, que tienen como resultado -si contemplamos a los humanos como productos que van atravesando distintas fases en la cadena productiva- decía, obtenemos como resultado, ya a los 55 o 60 años, un producto agotado y de desecho, que ni puede seguir desempeñando esas funciones, ni se desea que lo haga, pero tampoco tiene la energía, el ímpetu y el deseo de hacer lo que hubiera podido hacer cuando tenía 20 o 30.

O sea que ya sirve de poco, y hay que mantenerlo con vida durante otros 30 años más como promedio.

Evidentemente nadie se ha puesto a pensar en la inconveniencia de nuestro actual sistema en este sentido, y sin embargo, todos se sienten mal, y como se ha montado una enorme industria para aplacar este sentimiento -cosméticos, dietas, autoayuda, cirugías y gimnasios- tampoco va a haber la voluntad de replantearse esta estructura absurda que tenemos operando.

De hecho vivimos una época de apogeo de esta industria, y tal vez no hayamos tocado techo.

Pero yo he esbozado la solución al problema que los países parecen tener con la jubilación.

Como los gobiernos no son los encargados de fomentar los cambios, ya nunca más, sino que es la población la que los ejerce por derecho propio, lo que va a estar sucediendo es que algunas personas, cada vez más, van a decidir que así es como quieren vivir la vida: una juventud ociosa, aventurera, creativa, plena, exploratoria, experimental, que prepare una vejez de actividades menos arriesgadas, más focalizadas, con el espíritu ya calmo, satisfecho y realizado...

¿o prefieren estar encerrados hasta los sesenta en ambientes climatizados, y después darle de comer a las palomas en una plaza o en los jardines de un geriátrico?

este texto es un extracto anticipo de mi próxima obra en producción: "El contra-cuentos"

18/10/08

The Fountainhead

Ayer vimos con unos arquitectos amigos la película El Manantial ("The Fountainhead") basada en la novela de Ayn Rand, de la que ya hablé un poco en otra ocasión, una película que plantea muchas preguntas interesantes aunque no me hayan gustado todas las respuestas.
Los diálogos eran de una imposible autoconciencia, las frases del presente de la acción eran las conclusiones que se pueden sacar de los hechos con la distancia del tiempo, o una de sus posibles conclusiones. Pero la fotografía y los montajes eran excelentes, y hay que decir que la simbología de la tensión erótica resultaba hasta cómica, por el manejo de lenguajes muy pasados de moda.
La película es entretenida y apoteósica, hecha en Estados Unidos en el año 49.
El personaje del arquitecto y sus dilemas son utilizados para un despliegue ideológico, es decir, la problemática abordada no es específicamente arquitectónica, sino general, a pesar de que se vale de elementos del mundo de la arquitectura y de algunos de sus dilemas éticos para abordar un prototipo de situación en la que se ponga en juego la oposición entre el individuo y la colectividad.
Para entender y matizar el pensamiento de Rand hace falta hacer un mínimo rescate de su propia vida. Entender que esa persona huye espantada de las consecuencias más nefastas del comunismo ruso ayuda a aceptar el fanatismo con que promulga los principios del individualismo y la propiedad.
Lo que le falta a Rand para ser revolucionaria es estar en el lugar correcto, actuar en el campo en que sus ideas son revolucionarias (o sea, ser enunciadas en un país oprimido por el comunismo).
Para lograr eso, la pelicula presenta un Nueva York que bien podría definirse como de ciencia ficción, ya que según la película en esa sociedad hasta ese momento habían prevalecido los valores del sacrificio del individuo en pos de la colectividad - cuando es evidente que los valores que llevaron a Nueva York a ser lo que fue ya por esos años fue siempre el principio opuesto, la supremacía de la "libertad individual".
Su exaltación del pensamiento libre y personal les hubiera sido muy util a los rusos obligados a extirpar todo rastro de propiedad individual, pero resulta redundante y obsecuente en un contexto regido por esos principios.
Para lograr el contraste ideológico necesario a fin de producir el efecto buscado, se presenta una imagen falsa de la soociedad completa (americana) amenazada por la mediocridad de lo colectivo.
El arquitecto que diseña edificios modernos que no concuerdan con el mediocre gusto popular, pero a pesar de todas las contrariedades no cede un ápice en cuanto a sus principios estético-creativos (ver escena en que no cede).
La película reflejaba dilemas que en ese momento probablemente se vivían en la Unión Soviética mucho más que en los Estados Unidos.
Es probable que haya ayudado a vincular un contenido a la incipiente extensión masiva de la arquitectura moderna, bajo el lema de la libertad de pensamiento.
Después de ver esa película, cualquier lego identificará la arquitectura moderna, de vidrio, hormigón, formas puras, etc... con el triunfo del individuo, y por lo tanto, con la ilusión de su propio triunfo.


Un pensamiento postrero:
Como tantas otras veces, el problema aparece al presentar la falsa necesidad de elegir un polo de una dualidad indivisible: individuo/sociedad.
Se crea una falsa dualidad y después se considera necesario adherir a uno de los dos términos. ¿qué es preferible, el día o la noche, comer o beber, estar dormido o estar despierto, la forma o el contenido? ¿Estado o Mercado?
Aprender a no disolver las cosas en dos extremos del cuál hay que rescatar uno y hundir el otro, es algo que todavía nos debemos.

12/10/08

por qué crisis

Estaba pensando en escribir una vez más en contra de las opiniones infundadas, pero ya que estoy, voy a dar mi opinión al respecto de todo esto de la crisis, débilmente fundamentada, como corresponde a toda opinión que se pueda verter hoy en día.

Se trata del giro de paradigma energético.

Con la perspectiva de las próximas elecciones para el nuevo presidente de yanquilandia, y la posibilidad de que los grupos de poder económico que tengan algunas de las manijas del estado cambien, o digamos, que las manos que manejan algunas de las manijas cambien, hay un movimiento de capitales grueso.

Como bien sabemos esta administración representa al poder petrolero (¿en serio?), y cómo deberíamos saber al petróleo no le queda mucho por ofrecer.

El ideal de estos genios que han gobernado en las últimas décadas es que el petróleo tienda a cero mientras su precio tiende al infinito, esto puesto en una gráfica conduce evidentemente a un colapso. Pero como la economía mundial va a tener que seguir funcionando el día después de que se acabe el petróleo, los que no tienen en sus manos ese recurso, tal vez hayan comenzado a pensar en invertir en otro recurso con más Futuro, y nunca mejor dicho.

El cambio de paradigma energético es un hecho futuro indiscutible, la duda sólo es cuándo y cómo, y quiénes se animan a lucrar con este nuevo recurso en lugar de seguir montados en la inercia aniquiladora de un mundo estructurado en torno al petróleo.

Algunos tal vez se hayan dado cuenta de que pueden llegar a ser mucho más poderosos en el futuro si ahora mismo mueven su dinero a dónde hay que moverlo.

Lástima que el dinero con el que se hacen todas esas transacciones está empaquetado el lotes contaminados por créditos sub-prime, hipotecas de gente de a pie, y todo eso, y que la desconfianza en el valor real de esos paquetes económicos haya hecho que todos estos movimientos de capitales hagan temblar todo el mercado financiero, y que probablemente haya muchos especulando con el rédito inmenso que se le puede sacar a esta crisis, que para algunos sólo representa una gran oportunidad de enriquecimiento.

Pero el buque Tierra está virando.

Yo creo que el trasfondo es la configuración energética obsoleta.

Allá ustedes.

Nota: fíjense en este artículo sobre los condicionantes que se agregaron al salvataje financiero votado por el Congreso de los EE.UU. en octubre pasado, pasan desapercibidos como items menores, los puntos 3 y 4 que implican el subsidio a las empresas que se dediquen al desarrollo e investigación de energías renovables... Ese dato menor es, en mi opinión, importante.,

11/10/08

diálogo improbable

- Deme una Pepsi
- Mmm, no, tenemos sólo Coca
- ¡Maldición!

10/10/08

la insoportable bipolaridad del ser

Una conocida mía se quejaba de que al cambiar el horario próximamente terminaría acostándose más tarde, por la costumbre que uno ya tiene de acostarse, por ejemplo, tres horas después del anochecer, y sin embargo uno tiene que levantarse a la misma hora siempre.

O sea, que el hecho de que ahora vayamos a tener claridad casi hasta las diez de la noche va a hacer que durmamos menos y descansemos menos.

Esa es la clase de razonamiento mezquino que le encuentra un “pero” molesto a todo, en lugar de disfrutar del hecho de, por ejemplo, tener días más largos.

Decía ella que sí que era cierto que es lindo poder disfrutar de eso, pero que …

Yo creo que cuando uno acepta las ventajas de una opción, tiene que necesariamente obviar las desventajas de la misma que sólo justifican a la otra opción.

Es como si uno dijera permanentemente: “sí Obama me parece mejor que MaCain, pero hay que tener en cuenta que al fin y al cabo es lo mismo y que nada va a cambiar”

Entonces no es mejor, es igual, ¿en qué quedamos?

Estoy cansándome de un pensamiento que opta por sostener dos opiniones contradictorias al mismo tiempo, sin hacer pie en ninguna.

El gobierno estaba en trance de re-estatizar Aerolíneas Argentinas.

Tuve que oír de boca de un amigo “progre” (aunque eso no le guste, no encuentro otra etiqueta) que eso era terrible, que era una muestra más del “buitrismo” (el término es mío) de la pareja presidencial, porque seguro que se trataba de comprar una compañía quebrada, reflotarla, para después venderla…

A lo que yo pienso: de momento se trata de una estatización, y corresponde ante eso estar de acuerdo -si es que uno está generalmente a favor de políticas de crecimiento del estado, expropiaciones y demás políticas reguladoras de mercado, como era este caso.

El día que se les ocurra vender la compañía de nuevo, volver a privatizarla, será el momento en que a estas mismas personas nos corresponda ponernos en contra.

Pero me parece absurdo argumentar que se esta en contra de la estatización porque encubre una secreta intención de privatización posterior, (cosa que entra dentro de lo posible, pero que sucedería, eventualmente, en algún otro momento).

Es como estar en contra de que el gobierno haga escuelas, porque probablemente tengan pensado en realidad cederlas a manos privadas.

Esa clase de argumentos retorcidos vienen de los medios, como corresponde, como es costumbre; lo que me extraña es que personas supuestamente pensantes los repitan como loros.

5/10/08

Ley inversa del post/comment

cuanto más largo es un post, menos personas lo comentan

Algunas músicas



Plaza de Colón en Barcelona 17/06/2006